Gpe. Reyes

PASIÓN DE UN COLIBRÍ

El corazón se abre a la existencia del amor.

Small and fragile as the Hummingbird, love leads stasis to vertigo in a journey of colors and textures that open in beautiful ramadal.

Beating up to thousand times per minute, the heart vibrates, shakes, excited and explodes at some point, becomes fragmented, creaks inside like a dry egg left in the nest. The metaphor of the Hummingbird, a bird sacred to the Aztecs, is spilled on the canvas of Guadalupe Reyes to offer us a dramatic mosaic where the heart opens to the existence of love on a shy flight, with the color of life trapped between the wings and the petals of the flower. But the heart, although free, our most human part, with the risk of losing the flight on the first sore. So, how darning a wound of love?

Guadalupe Reyes leads the hand in this process in which life is reborn as the Hummingbird, once a warrior heart that gave the best of themselves and in their transformation unites parts that left love to create a new “Me”: this bird of a thousand colors on his flight to life.

Heraclio Castillo Velázquez


Pequeño y frágil como el colibrí, el amor nos lleva de la éxtasis al vértigo en un viaje de colores y texturas que se abren en bello ramadal.

El corazón, latiendo hasta mil veces por minuto, vibra, tiembla, se emociona y en algún punto estalla, se fragmenta, cruje dentro como un huevo seco abandonado en el nido. La metáfora del colibrí, ave sagrada para los aztecas, se derrama en el lienzo de Guadalupe Reyes para ofrecernos un dramático mosaico en el que el corazón se abre a la existencia del amor en un vuelo tímido, con el color de la vida atrapada entre las alas y los pétalos de flor. Pero el mismo corazón, aunque libre, deja expuesta nuestra parte más humana, con el riesgo de perder el vuelo en la primera llaga. Así pues, ¿cómo zurcir una herida de amor?

Guadalupe Reyes nos lleva de la mano en ese proceso en el que la vida renace como el colibrí, antaño un corazón guerrero que entregó lo mejor de sí y en su transformación une las piezas que dejó el amorpara crear un nuevo “Yo”: ese pájaro de mil colores en su vuelo hacia la vida.

Heraclio Castillo Velázquez